MESES DE TRABAJO. UN SOLO DÍA. UNA SOLA VOZ.

Las reuniones, el presupuesto, los proveedores, las noches de más. Todo eso se juega en unas horas.

Y todo eso se cae si el conductor falla: si no coge el tono, si no conecta con la sala, o si se pone por delante del evento.

El protagonista es tu evento. No yo.

Un presentador no está para lucirse. Está para que la jornada fluya, para que cada momento entre donde tiene que entrar y para que el público llegue al final sin haberse perdido por el camino.

A veces eso significa energía y humor. A veces significa sostener el hilo y desaparecer. Mi trabajo es saber cuál de las dos necesitas — y no equivocarme.

¿Cómo trabajo?

1. Escucho antes de hablar
Antes de escribir una sola línea de guion quiero saber dos cosas: qué registro quieres para el evento y qué papel esperas que ocupe yo. No es la misma persona la que presenta una gala que la que hila un plenario corporativo.

2. Preparo el guion contigo
Estructura, transiciones, tiempos, nombres y cargos bien dichos. Lo que parece improvisado es lo que está más preparado.

3. El día, naturalidad
Es lo único innegociable. Cuando el que está en el escenario está tranquilo, la sala se relaja y confía. Y una sala que confía se entrega.

Tipos de evento

Convenciones y kick-offs · Galas y entregas de premios · Congresos y jornadas profesionales · Presentaciones de producto · Eventos deportivos e institucionales

Presento en castellano, catalán e inglés.

Presentador eventos